El hormigón pulido es la solución más utilizada en naves industriales y grandes superficies. Soporta cargas elevadas y el tráfico continuo de carretillas y camiones, tiene una vida útil muy larga, pide poco mantenimiento y es una de las opciones más económicas por metro cuadrado.
Cómo lo hacemos
Base
Preparamos y compactamos la base del terreno.
Armado
Colocamos el mallazo o el armado según las cargas previstas.
Hormigonado
Vertemos y nivelamos el hormigón.
Fratasado y pulido
Fratasamos mecánicamente y aplicamos endurecedores superficiales para un acabado resistente al desgaste.
Juntas
Cortamos las juntas de dilatación en el momento justo para evitar fisuras.


Dónde se usa
- Naves industriales y de producción.
- Almacenes y centros logísticos con estanterías y carretillas.
- Garajes y parkings.
- Grandes superficies comerciales.
Cuando además hace falta resistencia química o una superficie más higiénica, se puede terminar con un sistema de resina epoxi. Trabajamos en Barcelona, su área metropolitana, el Vallès y el resto de Cataluña.
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Preguntas frecuentes sobre el hormigón pulido
¿Qué diferencia hay entre hormigón pulido y fratasado?
El fratasado alisa y compacta la superficie del hormigón fresco con máquinas; el pulido va un paso más allá, con endurecedores superficiales y un acabado más liso y brillante. En naves se suelen combinar: fratasado mecánico con endurecedor.
¿Por qué se cortan juntas en el hormigón?
Porque el hormigón se contrae al endurecer y con los cambios de temperatura. Las juntas cortadas a tiempo hacen que esas tensiones salgan por una línea recta prevista y no en forma de fisuras por toda la superficie.
¿El hormigón pulido necesita mucho mantenimiento?
No, es de los pavimentos que menos mantenimiento piden: limpieza regular y, con el tiempo, un nuevo tratamiento superficial en las zonas de más desgaste.

