Las caídas por resbalones son uno de los accidentes más frecuentes en el trabajo y en los edificios. Un pavimento antideslizante reduce ese riesgo en las zonas donde el suelo puede estar mojado, inclinado o con restos de aceite.
Instalamos pavimentos antideslizantes en rampas y accesos de garajes y parkings, zonas de carga y descarga, industria, almacenes, cocinas industriales y zonas de lavado.
Cumplir la normativa
La normativa fija una clase de resbaladicidad mínima según el uso de cada zona: no exige lo mismo un pasillo interior seco que una rampa, una ducha o un acceso exterior. Ajustamos la rugosidad del pavimento a lo que pide cada caso, y también a la normativa de prevención de riesgos laborales en entornos de trabajo.

Cómo lo hacemos
Preparación
Lijamos o fresamos el soporte y reparamos irregularidades y fisuras.
Imprimación
Aplicamos una imprimación que asegura la adherencia.
Sistema antideslizante
Aplicamos resinas con árido o acabados texturizados con el grado de rugosidad necesario.
Sellado
Sellamos para que el antideslizante dure y se pueda limpiar bien.
También podemos hacer antideslizante un suelo existente sin cambiarlo. Trabajamos en Barcelona, su área metropolitana, el Vallès y el resto de Cataluña.
¿Tienes un caso parecido?
Te visitamos, estudiamos el edificio y te damos un presupuesto detallado sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Qué grado antideslizante necesito?
Depende del uso y de si la zona puede estar mojada: no es lo mismo un pasillo interior seco que una rampa de garaje, una zona de lavado o un acceso exterior. La normativa fija una clase de resbaladicidad mínima para cada caso, y ajustamos la rugosidad del pavimento para cumplirla.
¿Se puede hacer antideslizante un suelo existente?
Sí, aplicando un sistema de resina con árido o un acabado texturizado sobre el pavimento, después de prepararlo. Es una solución habitual en rampas de garaje y zonas de carga.

